No sé si en algún momento de la historia “leer” fue más popular. Quisiéramos pensar que todo tiempo pasado fue mejor, pero quizás cuando “más se leía” menos gente sabía leer. Eso, que no sé si “antes se leía más”.

He visto tantas veces esa imagen que compara a personas leyendo el periódico en el transporte público “antes” con quienes hoy miran el teléfono móvil en el metro. Yo veo a gente distraída de la realidad ayer como hoy.

Pero que se lee menos, dicen algunos. Aunque las novelas románticas pululen y grandes empresas sigan sosteniendo librerías digitales en las que no compramos propiamente libros, sino licencias para leerlos.

Además, las publicaciones en redes sociales… se leen, ¿o qué?

Que los videos cortos son la tendencia, dicen. Que los reels, que los tiktoks, que los shorts es lo de ahora. Que mejor los videos.

¿Y por qué no podrían, quizás, coexistir? ¿Quién dijo que son dinosaurios y mamíferos?

Yo mismo: escribo y hago videos de YouTube, con semejante capacidad de decir nimiedades en ambos formatos. Que los dos mundos no colisionan, digo.

Que no es este el manifiesto de un mártir de las letras nadando contra la corriente de los videos cortos. Que creo que se puede.

Y sobre todo, y lo más relevante en toda esta perorata, porque quiero.

Bienvenidos. Estoy de vuelta.

*Ilustración generada con inteligencia artificial bajo la dirección de David Ramos.